Campeonato de España 2025
Cto España 2025
10 medallas (4 oros, 1 plata y 5 bronces) y bronce por Comunidades para el atletismo valenciano en el Campeonato de España 2025.
El atletismo valenciano acaba el Campeonato de España con diez medallas:
La Comunitat Valenciana acabó tercera en la tabla de puntuación por detrás de Cataluña y Madrid.
Primera jornada.

El atletismo valenciano entró por la puerta grande del Campeonato de España gracias a las pruebas combinadas.
Alba Ramírez se proclamó campeona de pentatlón solo dos semanas después de ganar el título en categoría sub23. La atleta madrileña compite con licencia de la FACV desde que el pasado mes de septiembre se mudara a Castellón para entrenar en el grupo de Manoli Alonso. La campeona llegó como líder a la última prueba y remató su actuación con un triunfo en el 800 que le corona por primera vez como campeona absoluta (4.102 puntos).
La valenciana Sandra Férriz estuvo en lucha por las medallas después de brillar en las tres primeras pruebas. Tres marcas personales en los 60 metros vallas (8.77), altura (1,58) y, sobre todo, en peso, donde consiguió la mejor marca de la historia para una española dentro del pentatlón gracias a un lanzamiento de 14,29 (Claudia Conte tenía 14,10 bajo techo e Inma Clopés, 14,12 al aire libre. La pupila de Pau Monreal estaba en puestos de podio, pero entonces vinieron dos nulos en la longitud y un tercer salto de 5,30 que mermó sus posibilidades y que no pudo remontar en el 800. Al final, un notable quinto puesto que le supo a poco.
El heptatlón fue mejor todavía. La primera jornada acabó con tres atletas de la Comunitat Valenciana al frente de la clasificación. Los dos primeros, además, vienen de Onil, un pueblo de 8.000 habitantes que colocó durante la primera tarde a tres atletas en puestos de podio. Jorge Ureña, formidable después de unos meses de dudas, volvió a resurgir en un Campeonato de España y acabó a solo 22 puntos de su récord de España (3.424 puntos en las cuatro primeras pruebas).
Por detrás de Ureña se encuentra su paisano Pablo Roelas, que también entrena con José Antonio Ureña, otro decatleta de Onil que hizo un primer día perfecto. Cuatro pruebas y cuatro marcas personales: 7.20 en el 60, 6,98 en la longitud, 14,81 en el peso y 1,93 en la altura. En total, 3.140 puntos, 36 de ventaja sobre el tercero, el castellonense Jorge Dávila.
Eusebio Cáceres sigue sin pillarle el punto a la carrera, pero una vez más, 14 años después de ganar su primera medalla de oro, subió al segundo escalón del podio.
El saltador de Onil se llevó la plata gracias a un mejor salto de 7,80, lejos de su objetivo. “Los cambios de Iván Pedroso van surtiendo efecto y ahora ya solo pienso en la temporada al aire libre. A espabilar”. El oro se quedó muy lejos después de que Jaime Guerra saltara 8,14, que le coloca sexto en el ranking europeo del año.
Segunda jornada.

La segunda jornada empezaba con una de sus especialidades, los 60 metros vallas, pero sonó el disparo, salió decidido a hacer un gran crono y entonces tropezó en la primera valla y se fue al suelo. Todos sus sueños, como el récord o la mínima para el Europeo, se fueron al traste.
Pero la Comunitat Valenciana tiene tal potencial en las pruebas combinadas, la joya de la corona, que otra tres atletas valencianos lograron copar el podio del heptatlón. Al frente de todos, Pablo Roelas, que es de Ibi pero entrena en Onil con Ureña a las órdenes de su padre, José Antonio Ureña. Andreu Boix se colgó la medalla de plata y Jorge Dávila, la de bronce.
Una proeza. Pocas comunidades pueden perder a su mejor especialista y meter a otros tres entre los medallistas. La sorpresa fue Roelas, que se coronó campeón gracias a que logró cinco mejores marcas entre las siete pruebas. También tuvo mérito Boix, que tuvo un mal inicio y fue recuperando hasta colocarse segundo. Dávila sufrió hasta el último momento y necesitó superar a sus rivales en la última vuelta del 1.000 hasta lograr una victoria parcial que le elevó hasta el tercer puesto.
Ureña no quiso retirarse y, aunque ya no tenía opciones de nada, siguió compitiendo. “Me encontraba bien, estaba disfrutando y por eso decidió continuar. La pena ha sido en las vallas. Había corrido bien el otro día y quise meterle fuerte. Pero me pasé y me fui al suelo. Una lástima. Pero estoy contento porque he vuelto a verme bien y eso es importante”.
Otra estrella que pinchó en Gallur fue Fátima Diame. La medalla de bronce en el Mundial de pista corta del año pasado, en Glasgow, acusó demasiado los problemas físicos que han marcado esta temporada. “Me hice daño en el talón, tenía un edema óseo, y por eso decidí cambiar la pierna de batida. Dejé de batir con la derecha, la buena, y saltaba con la izquierda. Rafa Blanquer me enseñó a saltar con las dos desde pequeña y no es un gran problema para mí. El problema es que después de tantos años me dolía el tobillo. Hoy iba a hacer tres y tres, me ha dado miedo y he saltado con la mala”.
La gran duda para la valenciana es si se recuperara a tiempo para competir en el Campeonato de Europa, del 6 al 9 de marzo en Apeldoorn (Países Bajos). “No sé aún qué voy a hacer. Tengo que hablar con mi entrenador (Iván Pedroso) y ver si me duelen los pies”.
El bajo rendimiento de Diame y de otras rivales, como Irati Mitxelena, mermada por un esguince, dejaron un concurso muy favorable para Evelyn Yankey. La valenciana, además, tuvo un arranque perfecto, con un salto de 6,41. Pero luego no pudo mejorar. La alumna de Rafa Blanquer hizo cuatro nulos y un salto de 6,20 para dejar escapar una oportunidad única para haberse proclamado campeona de España.
El título, que se lo llevó Carmen Rosales, se quedó a 11 centímetros, y la plata, de Tessy Ebosele, a cinco. “Llevaba unas competiciones muy buenas y hoy estaba muy nerviosa porque sabía que tenía mis opciones. He hecho lo que he podido y no está mal el bronce, pero es verdad que podía haber hecho más. Hoy podía haber luchado por cualquier puesto”, comentó Yankey, de solo 21 años. Más abajo terminaron Noemí Sempere (octava con 6,02) y Elena Corella (décimotercera).
Tercera jornada.

La saltadora valenciana fue segunda durante gran parte del concurso, pero en la ronda final Elda Romeva la superó por un centímetro y le arrebató la plata. Pero María salió sonriente. Sabe que ha encontrado su sitio y que está en el buen camino. Tiene 23 años y un futuro en el que soñar.
La tarde trajo más decepciones que alegrías. Ni Miguel Chazarra, cuarto, ni Abderrahman El Khayami, que se retiró, pudieron estar cerca de las medallas en la final de los 3.000. Ciro Martín, el campeón de España sub23 de cross, fue octavo, justo por delante de El Hocine Bouchrak (noveno), y Pablo Alba (décimo). Moha Reda entró decimoséptimo.
En la final femenina de los 3.000 Laura Domene entró novena, Soukaina El Khayami fue undécima, Nara Elipe decimotercera, y María Valero, que venía de ganar el Campeonato de España sub23, decimosexta.
Carmen Marco, todo el fin de semana cerca de su mejor marca, terminó sexta en una de las carreras del Campeonato de España, la final de 60 metros. Un puesto por encima, quinta, fue el resultado de Laura Alegre en salto de altura. Y en la final de peso, Alejandro Noguera terminó sexto y Carlos Cano, séptimo.
Laura Castillo se metió en la final de los 200 metros, y tanto Quique Llopis como Paula Blanquer pasaron a las semifinales dominando su serie con holgura.
Cuarta jornada.

El pupilo de Toni Puig ha superado el primer gran reto del invierno. Ahora solo le queda el mitin de Madrid y, después, el Europeo y el Mundial en una temporada de pista corta con demasiados compromisos para un atleta que piensa, está convencido, que su verdadero potencial está en los 110 metros vallas y no en los 60.
En esta recta final tratará de afinar la salida, donde le está costando encontrar su mejor versión pues sale cada vez empujando más fuerte, y sabe que si mejora esos primeros apoyos podrá luchar por todo en Apeldoorn (Países Bajos) del 6 al 9 de marzo. “No firmo la medalla de bronce ni otro resultado que no sea el triunfo. Yo soy muy ambicioso y siempre aspiro a lo máximo”.
Llopis sigue perfeccionando su equipo de trabajo, invirtiendo en el atleta de élite que es, y recientemente ha cambiado de nutricionista para poder recibir atención prácticamente las 24 horas del día.
Paula Blanquer triunfó en la prueba femenina de los 60 metros vallas. Es el primer título de la hija de un saltador, Rafa Blanquer, también su entrenador, que fue campeón de España en doce ocasiones (ocho al aire libre y cuatro en pista cubierta). Y, como Llopis, también tuvo que capear la tensión de sentirse favorita ante rivales de la talla de Loreto Pagès, dos años más joven, que corrió más rápido que nunca (8.19 para colgarse la plata) o Xenia Benach, que pinchó, después de haber deslumbrado en las series y las semifinales, y acabó quinta. La valenciana corrió una vez más en 8.16 y se confirmó, de paso, como la líder española del año.
La atleta de 21 años, que viene de encadenar tres títulos de campeona de España sub23, aseguró que fue el campeonato donde se sintió más presionada por ser la favorita. “Me veía muy bien y muy rápida, pero esta vez lo más difícil ha sido manejar los nervios. Yo suelo ser bastante tranquila, suelo aguantar bien la tensión, pero esta vez me he notado más nerviosa de lo normal, aunque finalmente lo he podido controlar. Sé que estaba para correr más, pero aquí lo importante era ganar”.
Blanquer dice que se ve ya preparada para correr en las marcas que en los próximos años deben llevarle a los grandes campeonatos internacionales. “Yo me veo muy capaz, en el futuro, de estar en los Europeos y los Mundiales. Y a mí eso me motiva mucho y es lo que me hace correr”.
Uno que ya conoce de sobra lo que es ser campeón de España es Pablo Torrijos, con siete medallas de oro solo en pista cubierta, pero que atraviesa una crisis que le ha llevado a más de un metro de lo que fue su récord de España (17,18). A Gallur viajó sabiendo que no tenía opciones de volver a ser campeón, pero sí de volver a saltar 16 metros y subir al podio. El castellonense lo logró con muchas dificultades, pero al final se colgó la medalla de bronce con un mejor salto de 16,05.
Una de las sorpresas más gratas del último día la dio Naiara Pérez, una saltadora de pértiga de 19 años que logró la medalla de bronce después de saltar 4,25, que es su mejor marca personal y un nuevo récord autonómico (ya era suyo con 4,20). La atleta que entrena con Manel Miralles protagonizó un gran concurso y no cometió ningún nulo hasta 4,15. Al final se benefició del trabajo que ha hecho en las últimas semanas con una pértiga más dura para afrontar con más garantías alturas superiores y de ahí vino esta mejora. “He cambiado de las pértigas de 4,25 a las de 4,45 y la verdad es que me he sentido bastante cómoda. Tengo facilidad para ir cambiando”.
Otra mujer que salió de la pista de Gallur con un nuevo récord autonómico fue Carla Masip. La castellonense luchó en la última vuelta por la medalla de bronce en los 1.500, pero finalmente cedió en la recta ante Mireya Arnediyo (tercera tras Esther Guerrero y Marina Martínez). De la tercera a la cuarta se beneficiaron del rápido ritmo que imprimió Guerrero desde el principio y firmaron su mejor marca personal, que para Carla Masip supuso, además, mejorar el récord autonómico que batió en el Gran Premio de Valencia. La nueva plusmarca es de 4:16.76.
Dos lanzadoras de la Comunitat Valenciana lograron un puesto de finalista en la final de peso. Judit Prats, de Gandia, acabó cuarto con su mejor marca de la temporada (14,59). Inés Safont, de 20 años, terminó sexta (14,37). Sandra Férriz, que había sido quinta en el pentatlón, solo pudo lanzar 13,81 -en las combinadas hizo 14,29- y eso le llevó hasta la novena plaza.
Laura Castillo, una atleta del Safor Teika, redondeó una gran temporada de pista corta con el séptimo puesto en la final de 200, dos semanas después de proclamarse campeona de España sub23.
En la final de 1.500 masculina, el alicantino Javier Mirón no tuvo opciones de pelear las medallas y acabó en séptima posición. En otra final, la de 800, Havana Allistone-Greaves corrió con mucha torpeza y desperdició el gran estado de forma con el que se presentó en Madrid. La atleta que se prepara con José Antonio Redolat -un entrenador que llevaba a 12 atletas en este campeonato- acabó en sexta posición.
Fuente: Federación Atletismo Comunidad Valenciana.
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